
No me queda mas remedio
que reconocer mi afiliación
al club de los presuntuosos,
eso si mantengo mis reservas,
expreso mis indecisiones.
Mis quehaceres creativos,
que no la actitud vital,
procuran ser acciones pedagógicas
sin mala intención, ni propósitos ruines,
basados en el amor y la provocación.
Intentar que los que me rodean
sigan pensando por su cuenta,
que mantengan su criterio a flote,
frente a las presiones estandarizantes
del sistema que nos amamanta y tutela,
Llenarles la cabeza de preguntas,
arrojar dudas y abrir puertas,
poner zancadillas al discurso preparado,
a las justificaciones convencionales
a las presentaciones formales.
Una opción delicada, incómoda.
Diseminar migajas en terreno estéril,
Manteniendo cierto pudor
y el respeto por otras aptitudes
y comportamientos
Desconfiando de los profetas,
Recelando de los egocéntricos
Distanciarse de los nostálgicos.
Aceptar que las convicciones impenetrables
presentan quiebros y fisuras.
Provocar podría ser ensayar
un viaje a la lucidez,
a pesar de la neblina
del todo vale, del éxito fácil
prescripciones de nuestros tiempos
Félix Menkar